El presidente de la Agrupación Sardinera asegura que «estamos muy satisfechos del Entierro» y sale al paso de las quejas del público

El presidente de la Agrupación Sardinera, Gregorio González, advirtió, antes del pasado sábado, que el de este año no sería el Entierro de la crisis. De hecho, se había contratado a más grupos y comparsas y se trató de hacerlo lo más vistoso posible. Vistoso y largo, para algunos, demasiado. ‘La Verdad’ ha recibido varias quejas en el sentido de que el desfile del sábado fue «lento y demasiado extenso». Muchos lectores aseguran que no entró en la Gran Vía hasta pasadas las once de la noche, cuando el cortejo había salido a las 21 horas desde el polígono Infante Juan Manuel. Más de dos horas disfrutaron los asistentes de la llamada cabeza del desfile, lo que antecede a la fiesta de regalos de juguetes y pelotas de las carrozas sardineras.

A pesar de todo, Gregorio González, presidente de la Agrupación Sardinera está más que satisfecho con el resultado. «Yo quería que fuera un desfile apoteósico, importante, digno de una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional». De hecho, considera que así fue, que consiguió diseñar uno de los mejores desfiles del Entierro mejores de los últimos años. «A mí me gustó mucho, estoy muy satisfecho y he recibido muchas felicitaciones de gente encantada con lo que vio».

Patrocinios necesarios

El jefe sardinero se muestra un poco dolido ante las críticas. «Hacer lo que hicimos el sábado lleva mucho tiempo y cuesta mucho dinero, si hubiéramos sacado un desfile corto y rápido nos habrían criticado igualmente». Otra de las quejas ha sido que el inicio del cortejo, con las furgonetas publicitarias, fue también muy extenso: «Ojalá hubiera habido más; esto sin la publicidad no lo podemos sacar adelante porque aunque el Ayuntamiento colabora, su contribución se ha reducido un 70% en los últimos años, lo cual es normal. Así que nosotros necesitamos ingresos para sacar adelante todo el desfile y parte de ellos nos vienen de los patrocinios». Se defiende, además, asegurando que otros años había más de quince furgonetas publicitarias y en esta ocasión no han sido más de seis. «Vienen grupos de fuera, algunos se quedan varios días porque participan en los otros desfiles y a estas personas hay que pagarles la estancia y las dietas. Después de lo que cuesta traerlos, no puedo dejar de sacar publicidad porque necesitamos que entre dinero por ahí», aseguraba el presidente sardinero.

«Lo fácil es hacerlo rápido y corto pero así la gente no disfruta y no es digno de una fiesta de Interés Turístico Internacional» lamentaba Gregorio González quien reiteró a ‘La Verdad’ su satisfacción ante el resultado del sábado. Reconoce, sin embargo, que fue algo lento, «pero no había amenaza de lluvia, por tanto, no había razones para aligerar. Algo que cuesta tanto tiempo y dinero hay que disfrutarlo y es lo que yo quería que tanto los murcianos como las miles de personas que vinieron de fuera disfrutaran».

«No fue un Entierro de crisis» 

González lamenta las críticas porque cree que «había mucha gente que se esperaba un Entierro de crisis con cuatro tonterías y no ha sido así. Muchos se sorprendieron al ver todo lo que sacamos».

Asegura que hacer un desfile como el del sábado cuesta mucha pelea con los proveedores y «muchos calentamientos de cabeza», por eso, prefiere quedarse con las críticas buenas. «Nosotros estamos muy contentos y el año que viene seguiremos en la misma línea. Si el problema es que se hace muy tarde para la quema de la sardina, pues tendremos que estudiar adelantar el desfile una hora, que salga a las ocho en vez de a las nueve. Pero lo haremos igual de espectacular, variado y divertido».